Historia de una ida y una vuelta
La semana pasada tuve la oportunidad de “visitar” la muy lejana tierra de Ciudad Juarez, Chihuahua, una importante ciudad fronteriza y cuna de personajes famosos como Carlos Madrigal (chale, realmente no se de algun otro juarense celebre). Y digo “visitar” por que fui en uno de esos viajes de trabajo en los que dificilmente puedes ver la luz del sol. Total que fue un viaje lleno de pequeñas cosas que quiza para mucha gente pasen desapercibidas, pero que para no dejaron de ser interesantes y por ello se merecen un post.
Para empezar, deberan saber que los horarios de los vuelos a Cd. Juarez desde la ciudad de Mexico son terribles. Por la mañana el vuelo sale a las 6:30 y por la noche llega a las 11:45, asi que no es apto para quein guste del buen habito del sueño. Aqui hay algo muy importante que mencionar, y es la diferencia de horarios. Estaba yo todo emocionado por que fue la primera vez que salte un huso horario, pues Juarez esta en GMT-7 mientras que la ciudad de Mexico esta en GMT-6, asi que por primera vez pude hacer llamadas y decir “hora de alla u hora de aqui?”, y tambien tuve que ajustar mi reloj (facilmente pude no hacer esto ultimo ya que era solo una hora, pero era mi primera vez en otro huso, que quieren). Una caracteristica particular es que es como viajar en el tiempo. Esto opero a mi favor pues gane una hora a mi llegada, ya que sali a las 6:30, y despues de mas de casi 3 horas de vuelo llegue cerquita de las 8. Lo malo fue que al regresar, sali a las 7:15 y ya llegue al aeropuerto cerca de las 12.
Cuando me dijeron que iba a ir, lo primero que me puse a investigar es como iba a estar el clima por aquellas latitudes. Me fui bien preparado contra el frio, y al llegar, se anunciaban 5 grados. Pero me llamo mucho la atencion que el frio de alla es… diferente. Es una especie de frio que no te enfria tanto como el de aqui. No se si este alucinando, no se si tenga algo que ver la humedad o la altura, pero el hecho es que aqui, con 12 grados, yo sentia mas frio que alla con 5.
Segun yo me fui bien armado para hacer mis compras navideñas. Desafortunadamente no cuento con visa norteamericana, asi que el magico pase fronterizo no iba a poder realizarse. Sin embargo yo supuse que por estar cerca de la frontera los precios tendrian que ser mas bajos. Pero para empezar no tuve demasiado tiempo como para ir de compras, y en segundo lugar resulta que no hay una diferencia perceptible en los precios de alla con los de aqui, por lo que me regrese con las manos tan vacias como se fueron.
Me hubiera gustado conocer mas Juarez. Un amigo me dijo que “lo mas bonito de Cd. Juarez es el Paso”. Yo no tuve la oportunidad de ver ni uno ni otro. Lo que si es que es una ciudad muy diferente. En medio de un desierto en lugar de entre montañas, como aqui, y practicamente no hay edificios de mas de 3 pisos. Fue lo mas lejos que he estado de mi hogar en toda mi vida, y tambien lo mas cerca de salir del pais. (Nota para mi mismo: saca tu visa lo mas pronto posible).
Ya a mi salida, el avion despego con direccion hacia el norte, o noreste para ser mas exactos. (segun se, la orientacion de las pistas se cambia segun la direccion del viento, pues a un avion le conviene despegar con viento en contra y aterrizar con viento de cola, sin albur). Note que inmediatamente despues de despegar el avion hizo un giro pronunciado hacia el este y luego hacia el sur. Mientras yo iba baboseando por la ventana (por mas que me suba a un avion no puedo dejar de pegarme a la ventana). Asi que iba contemplando las luces y me di cuenta que Juarez era mas grande de lo que pense. Ademas, note que habia una curiosa linea de luces ambar mas intensas de lo normal. Pronto cai en la cuenta de tres cosas. Que el avion estaba dando un giro tan rapido para evitar entrar en espacio aereo estadounidense, que las luces que estaba viendo eran parte de Juarez y parte de El Paso (si, las luces gabachas tambien son ambar), y que la linea de luces mas intensa no era ninguna avenida principal, sino la mismisima frontera norte.
Ya en el vuelo de regreso, y despues de un rato de no ver nada, venia pegado como gardfield de peluche en la ventanilla del avion tratando de adivinar por donde ibamos mas o menos. Supongo que de las 5 veces que segun yo pasamos por queretaro, al menos 1 le tuve que atinar. Lo que si es que note que la luz de las ciudades es suficiente como para iluminar las nubes desde abajo, y se ve como una vela detras de una tela gruesa. Tiene un efecto muy bello en realidad. Tambien note lo que a mi imaginacion se le antojo como una infeccion de algun moho luminiciente que va creciendo a medida que te acercas al centro del pais. Primero una manchita por aqui, y otra por alla. Luego se comienzan a ver mas consistentes, y finalmente el punto de mayor concentracion es la ciudad de Mexico.
Realmente adoro la Ciudad de Mexico. Me encanta verla cuando voy entrando, normalmente desde las montañas de su alrededor, y esta vez desde el aire. Siempre me impresiona su inmensidad, y aun desde las alturas no se alcanza a ver en toda su extension. La torre mayor destella enorme sobre la ciudad, y el centro historico con su iluminado navideño tambien es una vista bellisima. Curiosamente la zona poniente de la ciudad ya no tiene iluminacion ambar, sino blanca. Es todo un espectaculo, y es una pena que no puedas usar electronicos dentro del avion cuando ya estas aterrizando. Son imagenes que llevo solo en mi cabeza¬¬
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